Despedida a escondidas

Una vez más, y ya he perdido la cuenta, los dirigentes del Atlético de Madrid han demostrado que sus objetivos son distintos a la pretensión lógica cuando comandas una entidad de esta categoría: aumentar el prestigio del club en cada uno de los actos que lleven a cabo.

Sus continuas reuniones con García Quilón y Mendes –los gestores de ‘facto’ del Atleti- les deben de tener tan ocupados que no han sido capaces de brindar la despedida que se merecía Antonio López, jugador criado en las categorías inferiores del Atlético, que dio el salto al primer equipo en 2001 y que ha lucido el brazalete de capitán en las últimas cinco temporadas.

Emblema de la discreción y de la humildad, López, que como futbolista fue de más a menos en las filas colchoneras, es uno de los pocos espejos en que pueden mirarse los canteranos del Atlético de Madrid en los últimos tiempos. Un deportista ejemplar al que Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil Marín han tratado con indiferencia y el desprecio más absoluto a la hora de poner fin a su etapa en el equipo de la ribera del Manzanares.

Las formas cuentan, y mucho, a la hora de despedir a un hombre tan emblemático como Antonio López. Después del pobre, triste y desangelado tributo que se le dio, junto a Perea, en los prolegómenos del choque ante el Málaga –el último del curso en el Calderón-, el acto de despedida ante los medios de comunicación ha caído aún más bajo.

Cerezo y Gil Marín no han podido esperar unos días (al menos hasta el lunes) para celebrar el evento, teniendo en cuenta que el estadio Vicente Calderón está ‘tomado’ por la celebración de la final de la Copa del Rey. En lugar de convertirle en protagonista del día llevando a cabo un evento digno en la sala VIP del estadio y abriendo las puertas para que los aficionados pudieran despedir al hasta ahora capitán del Atlético, los rectores del club han trasladado el acto a las entrañas del Calderón, al museo, donde, prácticamente a escondidas, han ‘pasaportado’ al alicantino.

Una manera inaceptable de agradecer los 11 años –que se dice pronto- en que Antonio López ha defendido la camiseta del Atlético de Madrid. El problema es que no se trata de la primera vez –ni será la última- que ocurre. En el club que regentan los Giles y Cerezos, lo importante es el negocio. Lo demás, sobra para ellos.

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2 comentarios sobre «Despedida a escondidas»

  1. Rafa

    Una pena que se haya despedido así a un futbolista del que recuerdo muchos goles importantes, como el del 3-2 al Villarreal en la 08/09 o el que le marcó al Valencia en cuartos de EL en la 09/10. Un grande.

    Un saludo, quiénes sois en twitter?

    Por cierto, vuelvo a publicar en Mundo Atlético tras largo tiempo, no sé si os acordaréis todavía de mí…

    http://mundoatletico90.blogspot.com.es/

    Gracias.

    1. En Twitter nuestro perfil es lavozcolchonera . Te añadiremos a nuestros blogs del Atleti. Un saludo

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